¿POR QUÉ NO SE CUENTA?

¿POR QUÉ NO SE CUENTA?

Ahora, mucha gente que me conoce, se sorprende, y me pregunta asombrada: ¿pero tú eres DISLÉXICA?

Sí, señores, ser disléxica no es ser menos INTELIGENTE, y no está reñido con tener estudios UNIVERSITARIOS, y un trabajo con responsabilidades.

Y me hacen preguntas como… ¿Te has curado? ¿por eso llevas gafas?

Lo que refuerza mi convicción de dar a conocer la dislexia de una forma cercana.

Yo nunca me he sentido como una víctima por ser dislexia, me he sentido incomprendida, por lo que opté por no hablar de ello.

Desde pequeña sentía que la dislexia forma parte de mí, y que, por lo tanto, teníamos que convivir.

Mi madre siempre me hacía la reflexión que yo tenía esta dificultad pero que otros niños tenían que lidiar con otras que yo no tenía: sobrepeso, torpeza, problemas familiares, … Y que para ellos también debía de ser duro.

Recuerda esto, la persona que se SIENTE o LE HACEN SENTIR víctima no AFRONTA NADA. No es una buena opción ni excusa.

Tenía claro que no era una víctima, y que NO QUERÍA DAR PENA ni ser el VICHO RARO de la clase, porque no había motivo para ello.

Ahora plenamente convencida de que explicarlo es darlo a conocer, y además lo puedo explicar cómo a mí me gusta con OPTIMISMO y con RESULTADOS.

¡BIENVENIDO A MI MUNDO!

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